Las Formas Clásicas

P.Clásico

Las Formas Clásicas

Las formas clásicas derivaron de las barrocas a través de un complejo proceso de selección natural y adaptación a los nuevos gustos, basados por un lado en la claridad y sencillez, pero que por otro aspiraban a la expresión de sentimientos por vías puramente instrumentales. Este proceso tuvo lugar en dos grandes fases, caracterizadas por la radical simplificación de texturas y armonía (entre 1730 y 1765), y otra en la que las nuevas texturas y formas irán aumentando su complejidad y sus proporciones.

Las formas clásicas parten de la utilización de elementos melódicos y armónicos bastante simples en comparación con el estilo Barroco. Tanto la densidad motívica como la armónica es menor, y además las frases musicales se benefician de una mayor regularidad y «previsibilidad». Donde recae el énfasis del Clasicismo es en la estructura (o la forma): en cómo disponer un conjunto de temas musicales de modo que resulte un discurso musical coherente, variado y que genere interés y tensión.

En este periodo se establecen las principales formas musicales vigentes hasta entrado el siglo XX, y las estructuras que las rigen; entre estas estructuras se destaca la llamada Forma Sonata, implementada en los primeros movimientos de la mayoría de las formas musicales del momento (sonata propiamente dicha, cuarteto, sinfonía, concierto, etc.).

La Forma Sonata constituye -junto a la fuga– uno de los dos grandes paradigmas formales de la tradición clásica occidental.

Las formas instrumentales del Clasicismo reciben su nombre según el conjunto al que están destinadas:

-La Sonata está escrita para un instrumento solista (generalmente el piano), o bien para piano y un segundo instrumento (violín, flauta, etc.).

A la derecha de estas líneas: Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) Sonata Nº 21 para violín y piano.

-El Trío, el Cuarteto, el Quinteto, etc. denominan a obras escritas respectivamente para tres, cuatro, cinco… instrumentos en las que se aplica la forma sonata. Entre estas combinaciones quedan fijadas algunas formaciones, como la del cuarteto de cuerdas: 2 violines, 1 viola y 1 cello.

A la izquierda: Joseph Haydn (1732-1809) Cuarteto de Cuerdas Op. 76 Nº. 3 «Emperador»

-La Serenata, el Divertimento y la Casación suelen estar escritas para un conjunto de tamaño medio (pequeña orquesta de cuerdas, banda de viento), para ser interpretados al aire libre.

A la derecha: Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) Divertimento en Re Mayor K. 136.

-La Sinfonía es una obra escrita en Forma Sonata para Orquesta Sinfónica.

A la izquierda: Ludwig van Beethoven (1770 – 1827) Sinfonía Nº 1.

-El Concierto Solista es quizá el género barroco que ha subsistido con mayor éxito a lo largo de distintas épocas y estilos. La razón de ello ha sido la necesidad de los virtuosos en toda época de desplegar de la forma más eficaz posible sus posibilidades musicales y técnicas. El primer movimiento de concierto solista clásico adopta por lo común una forma de sonata con doble exposición: Una abreviada a cargo de la orquesta -que emula así al ritornello inicial del concierto barroco- y otra completa a cargo del solista. La otra peculiaridad de la forma sonata aplicada al concierto es la inserción de una cadenza -solo improvisado- en la Recapitulación antes del grupo cadencial final.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) Concierto para Clarinete y Orquesta K.622.

Joseph Haydn (1732-1809) Concierto para Trompeta y Orquesta.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) Concierto Nº 19 para piano y Orquesta.

El Trío con Piano (violín, cello y piano) proviene de la tradición doméstica dieciochesca de doblar los bajos de las sonatas con el violonchelo. Con el tiempo se ha convertido una de las formaciones de cámara más emblemáticas, solo por detrás del cuarteto de cuerda.

Joseph Haydn (1732-1809) Trio Nº 39 para Piano, Violín y Cello in Sol Mayor

Ludwig van Beethoven (1770 – 1827) Piano Trio op, 97, Archiduque.